Así funciona el modelo de Escuela Inclusiva

30 de mayo de 2013

El programa de Escuelas Inclusivas de tiempo pleno, que este año llegará a más de 340 mil estudiantes, busca apartar de las calles y de la violencia a los adolescentes y jóvenes de los centros escolares, elevar la calidad de la enseñanza e incluir a la comunidad en el proceso educativo. Para 2013 el Gobierno, a través del Ministerio de Educación, invertirá 14,3 millones de dólares en la ampliación de este plan que el Presidente Mauricio Funes considera “transformador” del sistema educativo del país.

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[caption id="attachment_22185" align="aligncenter" width="640"] La escuela inclusiva a tiempo pleno tiene como fin ampliar la oferta educativa y brindar a las y los estudiantes una formación integral. (Foto: MINED)

El modelo de Escuelas Inclusivas de tiempo pleno responde a la necesidad de integrar a la juventud en los proyectos de desarrollo de las comunidades, bajo un modelo de aprendizaje de mayor calidad y en el que se dedican espacios para impartir otro tipo de conocimientos desde una visión formadora integral.

El modelo amplía las actividades extra curriculares de los alumnos y potencia aquellas aptitudes y destrezas como el deporte, gastronomía, arte y desarrollo empresarial desde educación básica hasta el bachillerato.

Ayer, el presidente Mauricio Funes y el ministro de Educación, Hato Hasbún, encabezaron el acto de lanzamiento de la ampliación de este programa en el Instituto Nacional de Tonacatepeque.

“En los próximos meses se extenderá de 145 a 1,365 centros educativos en 57 municipios,  en los que se impulsarán 159 sistemas integrados y se favorecerán  a 10,431 docentes y 337, 788 alumnos. Este programa de escuela inclusivas a Tiempo Pleno vendría sentar las bases para la construcción de una política de Estado en la educación del país”, expresó el Ministro de Educación, Franzi Hasbún.
Por su parte, el presidente Funes dijo que es de vital importancia la expansión de la Escuela Inclusiva porque es el comienzo de una gran transformación que garantizará la educación plena y de calidad en el futuro.
“Su éxito se basa, entre otras cosas, en un concepto amplio de la educación de nuestros niños y niñas; en el accionar integrado de las escuelas; en la cooperación de la familia, de la comunidad, de los maestros y maestras que forman parte de esta transformación esencial”, manifestó el gobernante.

Agregó que en la base del nuevo modelo está el reconocimiento de la educación popular como un derecho humano básico y la necesidad de que alcance y se garantice a las grandes mayorías populares del país.
El modelo de Escuela Inclusiva cuenta con el apoyo de USAID, el Banco Mundial, la Cooperación Italiana, la OIT, entre otros cooperantes.

[caption id="attachment_22189" align="alignright" width="360"] En la iniciativa, se han delimitado zonas con mayor incidencia de violencia, lo que permitirá a los estudiantes estar más tiempo desarrollando actividades lúdicas, culturales, educativas y deportivas. (Foto: MINED)
Para la implementación del proyecto se han delimitado zonas con un alto índice de pobreza y una  mayor incidencia de violencia, lo cual permitirá a los estudiantes de todos los niveles estar más tiempo en la escuela desarrollando actividades lúdicas, culturales, educativas y deportivas.
“Esto tendrá un impacto para que estos niños y niñas no estén en la calle y no sean atrapadas en el círculo de violencia de sus comunidades”, indicó el viceministro de Educación, Héctor Samour.
La Escuela Inclusiva se basa en un sistema que une los centros escolares con cercanía geográfica, con el fin de ampliar la oferta educativa y brindar a los estudiantes una formación integral.
Este modelo se convierte en eje articulador del desarrollo de la comunidad, porque involucra a todos los actores del entorno escolar: alumnos, docentes, padres, madres, empresarios, iglesias, gobiernos municipales y organizaciones de la sociedad civil.
En lo pedagógico, contempla un cambio en la metodología de la enseñanza,  al desarrollar el pensamiento lógico, analítico, científico y tecnológico. Además se convierten en un mecanismo de prevención de la violencia y elimina las barreras para el acceso y participación de la comunidad en el proceso educativo.
Este nuevo modelo consta de tres componentes: uno pedagógico, que contempla una metodología de enseñanza de desarrollo del pensamiento lógico, analítico y científico; uno territorial, que integra a centros escolares cercanos aprovechando los recursos humanos y de infraestructura; y uno de organización, que propicia la participación de la comunidad en el proceso educativo.
A través del programa el Instituto Nacional de Tonacatepeque será beneficiado con una inversión de $126,240.80, para atender además a la población de centros escolares aledaños.



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