Afganistán toma medidas contra fuga de dólares

Por José Mejía | 21 de marzo de 2012

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Afganistán tomó nuevas medidas para evitar la desbordante fuga de efectivo, luego que el Banco Central determinó que la cantidad de dólares sacados por aire de Kabul, duplicó la cifra del año pasado de 4.6 mil millones de dólares.

Los oficiales afganos creen que los paquetes de 100 dólares, que tienen el tamaño de ladrillos y que  salen escondidos en cajas, bolsas y maletas de los pasajeros que se dirigen a Dubai, pertenecen a organizaciones criminales y capos de la droga.

Los aliados del oeste, que gastan miles de millones de dólares auspiciando al estado Afgano, temen que ese dinero anime el tipo de corrupción a gran escala que aleja al pueblo del gobierno de Hamid Karzai, y que incrementa el apoya para el Taliban.

Son más 4.6 billones de dólares los que se exportan abiertamente desde el aeropuerto de Kabul, este dato es equiparable al presupuesto nacional 2010-2011 que fue de 4.8 mil millones de dólares.

La suma de estas cantidades implica que hay 150 dólares por cada ciudadano afgano, en un país donde el promedio de ingreso por persona no sobrepasa los mil 100 dólares, según la Organización Mundial de la Salud o un Producto Interno Bruto por persona inferior a los 500 dólares según las Naciones Unidas.

Las autoridades también sospechan que exista otra gran cantidad de dinero que sale del país sin declaración alguna.

Noorullah Delawari, gobernador del Banco Central Afgano, dijo que impuso nuevas reglas que restringen a los pasajeros para llevar consigo un máximo de 20 mil dólares. Si alguien desea mover una cantidad de dinero mayor debe hacer una transferencia electrónica a través de un banco.

Delawari dijo que la regla, efectiva este mes, cerró un gran vacío en la ley afgana que permitía a los pasajeros llevar con ellos tanto dinero como quisieran, con solo llenar un formulario.

“Tendrá un gran impacto en el financiamiento del terrorismo, así como en el lavado de dinero” dijo Delawari en una entrevista con el Financial Times.

Una nueva clase de emprendedores de guerra, enriquecidos por una burbuja económica alimentada por contratos de la OTAN y donaciones, acostumbran esconder sus dinero en cuentas en el extranjero y en el mercado de bienes raíces de Dubai.

Algunos afganos influyentes no parecen tener problemas con esta práctica. De acuerdo a un cable de la embajada de Estados Unidos en Kabul, que fue publicado por Wikileaks, Zia Masood, un ex vicepresidente, fue detenido una vez cuando llegaba a Dubai con 52 millones de dólares en efectivo y fue liberado sin hacerle preguntas.