Centros Penales traslada a privadas de libertad a otras penitenciarias

Por Redacción | 02 de abril de 2019

La institución responsable de la dirección de las cárceles del país informó que a escala nacional quedarán tres centros exclusivos para mujeres, garantizando de esta forma una mejor rehabilitación de cada una de ellas a través de espacios dignos y con más oportunidades para su rehabilitación y reinserción a la sociedad.

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Traslado privadas libertad
La DGCP informó de una traslado de más de 200 privadas de libertad a diferentes centros penales del país. (Foto: DGCP)

La Dirección General de Centros Penales (DGCP) realizó el traslado de 222 privadas de libertad del Centro Preventivo y Cumplimiento de Penas de San Miguel hacia diferentes centros penitenciarios.

Un total de 148 internas fueron llevadas al Centro de Detención Menor Izalco; 62, al Centro Penal de Ilopango; y, 12 personas hacia la Granja para Mujeres Izalco. A partir de esta fecha el Penal de San Miguel tendrá solo población interna masculina.

Como resultado dentro del sistema penitenciario nacional quedarán tres centros exclusivos para mujeres, garantizando de esta forma una mejor rehabilitación de cada una de ellas a través de espacios dignos y con más oportunidades para su rehabilitación y reinserción a la sociedad.

El Centro de Detención Menor para Mujeres Izalco es habilitado para albergar inicialmente a más de 1,500 privadas de libertad, eliminando de esta forma los centros mixtos. La obra que fue inaugurada el 28 de marzo tiene una inversión de $3,492,876.98 con capacidad para 3,000 internas.

La población penitenciaria de baja peligrosidad realizan trabajos comunitarios, participan en talleres y otras actividades productivas, el objetivo es que las internas puedan servir a la sociedad como parte de la justicia restaurativa. 

En los próximos días, también se hará el cierre definitivo del Centro Penal de Ilobasco, el cual tiene 346 privados de libertad, estos serán trasladados a los centros penales de Apanteos, La Esperanza, Sensuntepeque, Jucuapa y La Unión.

Este esfuerzo contribuye directamente a potenciar las actividades productivas, reducir el hacinamiento, eliminar el ocio carcelario y generar las condiciones que les permita a los privados de libertad un mayor aprendizaje, teniendo como objetivo principal capacitarlos en las diferentes técnicas agrícolas, cultivo, preparación de sus propios alimentos, sistema de riego, mecánica industrial, entre otros.