El Gobierno de El Salvador ante los hechos ocurridos en la frontera norte de México

Por Redacción | 27 de noviembre de 2018

El Gobierno salvadoreño expresó su rechazo y preocupación ante el uso de la violencia para controlar el flujo de migrantes que intentaba cruzar la frontera entre México y Estados Unidos al norte de la ciudad de Tijuana, al tiempo que hizo un llamado a los gobiernos de ambos países a mantener el compromiso con los derechos humanos de los emigrantes.

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En ese marco, hace un llamado a los Gobiernos de México y de los Estados Unidos a mantener su compromiso por el respeto a los derechos humanos de las personas migrantes y que el mismo se privilegie al impulsar mecanismos de diálogo a fin de encontrar alternativas frente a esta situación, así como al permitir que las instituciones correspondientes apliquen el debido proceso legal. 

Igualmente, manifiesta que ninguna circunstancia justifica la utilización de la fuerza contra los migrantes, particularmente, en el caso de mujeres, niños y niñas.

Ante la alta concentración de personas migrantes, se hace un urgente llamado a instancias internacionales, principalmente a la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y a la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), para que en coordinación con las autoridades mexicanas y la red consular salvadoreña, se eleve la atención a la población más vulnerable, en especial a la niñez.

Además, se reitera la solicitud a los padres y a las madres que se encuentran en esa zona para que eviten exponer a sus hijos e hijas a escenarios que pongan en riesgo su vida, integridad y seguridad, al intentar cruzar de manera irregular cualquier punto fronterizo.

El Gobierno salvadoreño seguirá impulsando acciones en línea con su compromiso de brindar atención, asistencia y protección a los derechos humanos de la población migrante en México, por medio de su embajada y red consular acreditadas en dicho país. 

Finalmente, expresa que continúa su disposición al diálogo con las autoridades estadounidenses y mexicanas, con la finalidad de propiciar esfuerzos conjuntos que contribuyan a solucionar la situación de las personas y familias migrantes en Tijuana, sobre la base de las buenas relaciones vigentes como gobiernos amigos.