Expresidente francés Nicolas Sarkozy imputado por posible corrupción

Por Redacción | 03 de abril de 2013

El expresidente francés Nicolas Sarkozy declaró ante un tribunal por supuesta financiación ilegal de su partido durante las elecciones presidenciales de 2007. Se le acusa de haber percibido dinero de manera irregular de la mujer más rica de Francia. Uno de los jueces que investiga el caso recibió una bala y amenazas de muerte en su correo postal.

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[caption id="attachment_18883" align="aligncenter" width="600"] Nicolas Sarkozy, expresidente de Francia imputado en un caso de corrupción. (Fuente: 20minutos)

El expresidente de Francia Nicolas Sarkozy ha sido imputado en las últimas semanas debido a las acusaciones de que su partido (Unión por un Movimiento Popular) recibió donaciones ilegales por parte de la mujer más rica de Francia y principal accionista de la empresa L’Oreal, Liliane Bettencourt, durante la campaña presidencial de 2007, según informó el diario francés Le Monde.

Las investigaciones apuntan a que la formación del antiguo dirigente galo recibió sobres con dinero en metálico por un valor total de 5.2 millones de dólares procedentes de Bettencourt, de 90 años de edad, y que Sarkozy se habría aprovechado de la supuesta “incapacidad” de la mujer.

El canal de noticias France24 publicó que Jean-Michel Gentil, uno de los tres jueces que decidieron la imputación de Nicolas Sarkozy por los supuestos actos de corrupción, recibió a finales de marzo una bala y amenazas de muerte en su correo postal. Días antes, Nicolas Sarkozy, sus abogados y su entorno político habían manifestado dudas sobre la imparcialidad del juez.

Todo comenzó cuando Franςoise Bettencourt, la hija de la multimillonaria, solicitó años atrás y en varias ocasiones que se declarase “incapacitada” a su madre al descubrir los caros regalos que ésta realizaba a un fotógrafo con el que mantenía una estrecha relación (cuadros de Picasso, millones de euros y cheques, entre otros obsequios).

Se basó para ello en unos documentos médicos que decían que la anciana padecía de Alzheimer moderadamente severo y cierto grado de demencia. Además, demandó al fotógrafo por “abuso de debilidad”. Después de los vaivenes judiciales y las tensiones entre los miembros de la familia, un tribunal decidió que Franςoise Bettencourt se encargaría de gestionar el patrimonio y uno de los nietos sería el tutor legal de Liliane.

Por otro lado, unas grabaciones del mayordomo revelaron el financiamiento ilegal del partido de Sarkozy, en el que habría desempeñado un papel importante el que fuera su Ministro de Trabajo, Eric Woerth, por tráfico de influencias. Él sería la persona que recibió un sobre con 150,000 euros (192,000 dólares aproximadamente) cuando fungía como tesorero de la campaña en la carrera electoral de 2007.

No obstante, en los archivos de audio grabados en 28 CD también se mencionaba a otros políticos conservadores. Así lo declaró la contable de Bettencourt. Además, en otro giro del llamado “culebrón familiar”, se conoció que Florence Woerth, esposa del exministro, se desempeñó por unos años en la gestión de los fondos de Liliane Bettencourt.

En su cuenta de la red social Facebook, Nicolas Sarkozy afirmó que la imputación es “injusta e infundada” y que consagrará su energía “a demostrar su probidad y honestidad”. La investigación judicial llega después de que sus últimas apariciones públicas dejasen entrever su intención de volver a postularse a la presidencia de la república francesa, aunque no es la única acusación de corrupción que enfrenta.

Independientemente del resultado final del proceso, el caso pone de manifiesto la delgada línea que en ocasiones separa la relación entre los grandes capitales y la política. Lo que empezó siendo un escándalo en la familia de la mujer más rica de Francia acabó salpicando también a un expresidente y otros miembros del Ejecutivo.