Los funcionarios y sus parientes que tenían plazas “fantasmas” en el CNR

Por Marcos Rodríguez | 24 de junio de 2013

Diversos son los nombres de ex funcionarios y parientes ligados a la dirigencia del partido ARENA que se beneficiaron de la corrupción que imperó en el Centro Nacional de Registros (CNR) hasta antes de junio de 2009. Conozca aquí los nombres de las personas que ocuparon las plazas “fantasmas”.

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Cnr

[caption id="attachment_23351" align="aligncenter" width="600"] El caso de las plazas "fantasmas" en el Centro Nacional de Registro es un tema conocido por la prensa ya desde 2009. (Foto: Walter Santos)

Las 30 plazas “fantasmas” del Centro Nacional de Registros (CNR), entre los años 2002 y 2009, correspondieron en su gran mayoría a funcionarios o parientes del partido ARENA, lo que significaba al Estado una erogación de más de $700 mil anuales.

Según documentos de la Dirección de Desarrollo Humano y Administración del CNR, una de las plazas “fantasmas” era ocupada por Gloria Margarita Calderón Sol de Oñate, hermana del ex presidente Armando Calderón Sol.

Le remuneraban con $2,229.62 en concepto de asesora de la Dirección Ejecutiva. Sin embargo, también estaba asignada a la Vicepresidencia de la República. Actualmente es concejal en la Alcaldía de San Salvador.

El actual parlamentario Enrique Valdés recibía un salario de $954 al mes por servicios de ginecología a empleadas del CNR. Durante ese tiempo era además directivo de la Asamblea Legislativa.

Erick Ernesto Campos, diputado de ARENA (2009-2012), cobraba $2.000 mensuales por ocupar la plaza de asesor de la Dirección Ejecutiva. Mientras, Luis Noe Medrano Medina, asesor de la fracción de ARENA (2006-2009), tenía también un salario como asesor en el CNR por el monto $3.418 mensuales.

Al descubrir este tipo de contrataciones en el CNR, el propio presidente Mauricio Funes denunció en junio de 2009 que los recursos de la institución estatal habían sido ocupados para fines electorales.

En ese momento acusó al exgerente de comunicaciones, Wilber Calderón, de manejar una red que usaba tecnología y recursos del CNR para enviar correos contra él cuando era candidato presidencial.

Señaló que también utilizaron recursos en apoyo al entonces candidato para la alcaldía de San Salvador, Norman Quijano, y al candidato presidencial de ARENA, Rodrigo Ávila.

[caption id="attachment_23360" align="alignright" width="208"] Enrique Valdés, diputado de ARENA.

En este mismo pronunciamiento, el mandatario también denunció el caso de un columnista que devengaba $2,057 como asesor de comunicaciones en el Ministerio de Medio Ambiente, pero que nunca llegó a trabajar.

En el CNR, otro de los nombres que aparece como titular de unas de las plazas “fantasmas” es el de Patricia María Salazar. Era asesora externa y devengaba $2.800 al mes.

También Valentín Castro, alcalde de San Martín durante 12 años entre 1994 y 2006, luego de perder las elecciones municipales ingresó a la planilla de los contratados del CNR como asesor externo con un salario de $2.100 dólares mensuales hasta mayo de 2009.

Entre los casos de familiares ligados a funcionarios está el de Laura Carolina Rodas de d’Abuisson, esposa del diputado del PARLACEN, Eduardo d’Abuisson, asesinado en Guatemala en 2007.

Rodas de d’Abuisson devengaba un salario de $3.200 mensuales y, aunque se le señaló que no llegaba a trabajar, fue indemnizada cuando se le terminó el contrato. Tras la investigación de las plazas “fantasmas”, el CNR le pidió devolver cerca de 9.000 dólares.

No obstante, Rodas de d’Abuisson también trabajaba en el área de cooperación internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores, de donde renunció un mes antes del cambio de gobierno en medio de acusaciones de “robarse un legajo de documentos oficiales de cancillería”, denuncia pública realizada por el entonces director de Comunicaciones de esa cartera de Estado, Juan José Figueroa.

“Las irregularidades espantan, realmente espantan y obligan a una investigación más expedita que nos permita deducir responsabilidades administrativas y penales”, dijo en 2009 el presidente Funes sobre estos casos.

[caption id="attachment_23363" align="alignleft" width="314"] El actual director del CNR, José Enrique Argumedo. (Foto: Walter Santos).

Algunos ex funcionarios como es el caso de Rafael Ernesto Vásquez Alfaro, ex director de Transporte Terrestre del Viceministerio de Transporte durante el gobierno de Francisco Flores, ocuparon puestos con salarios bien remunerados tras dejar sus altos cargos. Alfaro llegó a tener una plaza de $1.800 mensuales.

Según el informe de la Gerencia de Desarrollo Humano del CNR, alrededor de 18 plazas estaban asignadas como asesores del Director Ejecutivo, con salarios entre $1,500 y $3,400 mensuales.

Estas plazas estaban a disposición de Gerardo Suvillaga, quien dirigió la campaña del ex candidato presidencial Rodrigo Ávila. Actualmente, es representante de ARENA en la Junta de Vigilancia Electoral (JVE) y en el Registro Nacional de las Personas Naturales (RNPN), así como director de Asuntos Políticos del COENA. Antes de asumir en el CNR, Suvillaga fue viceministro de Trabajo.

El pasado sábado, el presidente Funes se refirió al tema durante su programa de radio Conversando con el Presidente. “En el CNR, en tiempos de ARENA, habían plazas fantasmas donde se invertían más de 65 mil dólares al mes. Más de 30 plazas fantasmas ocupadas por areneros y parientes de areneros”, expresó el gobernante al hacer referencia a las informaciones publicadas desde la semana pasada en Transparencia Activa.

[caption id="attachment_23375" align="alignright" width="150"] Gerardo Suvillaga, exdirector del CNR.

El actual director del CNR, el doctor José Enrique Argumedo, afirmó a Transparencia Activa que la institución “en el pasado era un centro de actividades políticas, algunos trabajadores estaban al servicio de un partido político, se les obligaba a ir a cuidar urnas, los directores salían en primera plana con la camiseta de un partido”.

Dijo que uno de los cambios implementados fue modificar el esquema de Recursos Humanos. “Todavía hay quienes vienen a pedirme de asesores a medio tiempo”, contó.

Los funcionarios que ocupaban esas plazas “fantasmas” fueron destituidos y a otros no se les renovó el contrato.

Mientras tanto, la Corte de Cuentas, dirigida en ese momento por Hernán Contreras, informó al conocer de las irregularidades que podían actuar de oficio, ya que la ley se los permitía.

“Auditores tenemos para hacerlo, pero tendría que haber un reajuste de los grupos de trabajo si se va a actuar en este caso”, dijo al respecto el entonces coordinador general de auditorías, Alfonso Bonilla.

Aunque la institución contralora del Estado, dirigida actualmente por Gregorio Sánchez Trejo, rinde un informe anual, no se conoce en detalle el avance de las investigaciones, si se dedujeron responsabilidades penales o si las personas que ocuparon las plazas “fantasmas” devolvieron el dinero cobrado sin trabajar.