“No se está claro para qué se quiere la CICISV”: FESPAD

Por César Villalona | 04 de septiembre de 2015

En una entrevista a Transparencia Activa, el director ejecutivo de FESPAD, Abraham Ábrego, dijo que no se ve claridad de parte de algunos sectores del país que están exigiendo la creación de una comisión internacional contra la impunidad, similar a la de Guatemala. El abogado afirma que El Salvador más allá de pensar en este mecanismo, necesita mejor depurar instituciones contraloras de la policía, de la Fiscalía y del órgano Judicial para fortalecer la institucionalidad.

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El director ejecutivo de la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho (FESPAD), Abraham Ábrego, conversó con Transparencia Activa sobre si en realidad el país necesita una comisión internacional contra la impunidad, como la existente en Guatemala.

Él afirmó que la entidad guatemalteca nació hace 9 años para investigar crímenes contra la impunidad, así como violaciones sistemáticas de derechos humanos por parte de estructuras militares y no por la impunidad de delitos de corrupción, casos que investigó hasta hace un par de años.

En la plática con este medio de comunicación público, Ábrego señaló que El Salvador no está en una posición similar a un país que acaba de salir de un conflicto o un terremoto, como Haití, pero aseguró que si se quiere resolver los problemas de justicia se deben tomar medidas drásticas, además de una ciudadanía que reclame fuertemente el funcionamiento de la institucionalidad.

Ábrego añadió que el país debe trabajar también en la depuración de las instituciones contraloras policiales, fiscales y judiciales.

¿Usted ve conveniente la creación de una CICISV en El Salvador para empezar a juzgar los casos de corrupción que no avanzan en el país?

La creación de una instancia de este tipo tiene cosas positivas porque fuerza a que se investiguen apropiadamente los casos que quedan en la impunidad, porque generalmente son expertos con un manejo más científico en la investigación del delito los que realizan las investigaciones y eso está bien, pero hay que ver en qué medida eso cambia o fortalece la institucionalidad o acomoda a las instituciones.

En Guatemala las instituciones a quienes apoya la CICIG en algún momento también se han opuesto a la intervención del ente internacional, porque a nadie le gusta que le cuenten las costillas, que venga un organismo internacional a fiscalizar el trabajo no le va a gustar al Fiscal porque a pesar de las investigaciones que ha hecho la CICIG, en algunos casos la Fiscalía guatemalteca no ha estado de acuerdo con las investigaciones y en algunos casos ha tendido a obstaculizarla.

Ese tira y encoge entre organismo internacional y la Fiscalía es una de las razones por las que aquí no va a querer nadie que haya una CICISV.

Viendo el caso de Guatemala, vale la pena analizar si en realidad se ha fortalecido a la Fiscalía y ver también el caso de El Salvador que es muy diferente.

El Fiscal Luis Martínez, también es de la idea que no se necesita la creación de un ente como la CICIG y más bien hay que fortalecer la institución que él dirige.

Podría buscarse otras formas de colaboración con el objetivo de mejorar la investigación científica de la Fiscalía. Aunque el problema no es todo de la investigación científica, sino más de la independencia del Fiscal, que no tenga ningún amarre con ningún sector y que tenga toda la libertad para perseguir cualquier caso de corrupción y no dejarlo en la impunidad.

Pero si uno tiene un fiscal que está amarrado y no quiere seguir esos casos, una CICISV empujaría los casos, incluso los que la Fiscalía no quiere destapar y probablemente cobren notoriedad, pero el problema es hasta cuándo se va a lograr que la Fiscalía por si sola haga eso.

Hasta qué medida no se creará una dependencia institucional a una instancia internacional y cuándo se irá, porque no es permanente. En Guatemala no se sabe cuándo se va a ir, porque todavía es necesario.

Yo creo que no estamos en la misma situación de Guatemala, sí estamos en una situación de impunidad alarmante y debilidad institucional, pero en el sentido que varias de las instituciones están muy vulnerables a la filtración del crimen organizado, a pesar de que tienen infraestructura, recursos, experiencia acumulada, quizás no tanto en la investigación científica, pero si una institución no tiene los mecanismos internos para depurar los malos elementos eso está débil -como ha pasado en las inspectorías de la policía o instancias de control interno- fácilmente se filtran, como se ha visto en la Policía y la Fiscalía.

 

¿Qué alternativas podrían ser viables en el contexto salvadoreño?

Otros mecanismos como el planteado en la última reunión interpartidaria de crear un Instituto de Investigación Criminal podría fortalecer a la Fiscalía y tener asistencia internacional. En ese sentido, no se descarta la asistencia técnica internacional, pero no necesariamente tendría que ser la misma figura que en Guatemala.

Además, en el caso salvadoreño, los casos de corrupción y el nivel de violencia han tenido su eco en Washington y eso ha generado debate y cuestionamiento sobre la ayuda a El Salvador cuando no se ven avances institucionales. De ahí ha salido la presión por una CICISV.

Pero creo que no se está claro para qué se quiere la CICISV, porque he oído hablar de temas de corrupción. Los últimos casos que se conocen en Guatemala son sobre el tema de corrupción, pero la CICIG nació con el tema de la impunidad, violaciones sistemáticas de derechos humanos por parte de estructuras militares y en ese caso El Salvador tiene una situación similar con una deuda pendiente con los crímenes del pasado, tiene una situación de impunidad con violaciones de derechos humanos en crímenes del presente, no solo es el tema de corrupción.

Hay un sector de la sociedad que está planteando la creación de una CICISV, pero a quienes vendría a apoyar en su institucionalidad no se han pronunciado.

El Órgano Judicial no ha dado una postura oficial, pero parte de los jueces creo que verían positiva la instalación de una CICISV y hay otros jueces que no lo aceptarían. En Guatemala pasó igual. No es lo mismo que la Fiscalía presente un caso a un juez que una CICISV, ya que esta tiene mayor trayectoria de investigación científica y si un juez suelta a alguien, el ojo internacional y público es más.

En alguna medida una Comisión de Investigación presiona a los jueces y los dejan más en evidencia. Si hay una mala investigación para el juez es más fácil decir que no se ha logrado probar todo, entonces puede ocultar temas de corrupción, extorsión o pago para no hacer las cosas. Pero en la medida que hay una investigación científica y uno le presenta al juez todas las pruebas necesarias y el juez no quiere resolver, queda en evidencia que el problema es el juez.

En algunos casos los jueces reclaman a la Fiscalía que ha habido mala investigación, como en el caso Flores, pero en el órgano Judicial puede haber opiniones diversas sobre una CICISV.

Después del conflicto armado (en El Salvador) se justificaba la intervención de organismos internacionales como ONUSAL porque no había institucionalidad en el país y el informe de la Comisión de la Verdad incluso dijo que el sistema judicial fue un cómplice de las violaciones sistemáticas a los derechos humanos. El órgano Judicial fue cuestionado y fue necesario un organismo internacional para verificar el cumplimiento y ahí sí era justificable, pero después de más de 20 años, la institucionalidad se ha desarrollado en otra forma. Falta, pero el país ahora tiene mejores leyes que después de los Acuerdos de Paz, tiene mejores garantías.

Ahora, en la práctica la institucionalidad no es independiente y es muy parcializada, tiene un sesgo. Hay algunos casos que los procesa eficientemente y hay otros que no.

Esto incluye a la Fiscalía, donde el fiscal es eficiente para procesar a unos, pero no a otros, igual que las resoluciones de los jueces. Los intereses económicos, político-partidarios que todavía pesan en la independencia del sistema judicial.

¿Y en realidad es necesario un ente externo para avanzar en el juzgamiento de casos de corrupción e impunidad?

Estos problemas se pueden resolver con asistencia externa, pero con voluntad política interna.

El Salvador no está en una posición similar a un país que acaba de salir de un conflicto o un terremoto, como Haití, por ejemplo. El problema es cómo resolvemos acá los problemas y ahí hay que ser drásticos en las medidas, hay que tener sociedad civil fuerte que reclame eso, independientemente esté un organismo internacional o no.

Un ente externo acomoda a las instituciones, tal y como pasa en el caso Flores donde la querella es la responsable de llevar el caso, aunque ese papel le corresponda a la Fiscalía.

El Salvador todavía tiene margen de mejorar y depurar los organismos de control, como por ejemplo la Inspectoría de la PNC, que es negativo que después de haberse establecido la responsabilidad de graves violaciones a los derechos humanos por parte de elementos policiales que se procesaron ahora continúen en la corporación policial, gente que está comprobado que boicoteó investigaciones contra el crimen organizado o sus vínculos con el crimen organizado. Ahí falta fortalecer la independencia de la Inspectoría. No es bueno que dependa de la PNC porque entonces qué independencia tiene.

La Fiscalía también tiene mecanismos de control interno que se tienen que depurar, pero su problema tiene que ver con el titular que no es adecuado e independiente y la Fiscalía sufre eso porque quien da la línea es el titular de la institución.

Otros mecanismos de control que deben depurarse son la oficina de investigación judicial, la sección de probidad de la Corte Suprema de Justicia, darle más fuerza al Tribunal de Ética, la carrera administrativa y la Corte de Cuentas.

En realidad no estamos como el pasado que hace 20 años nadie hablaba de transparencia y nadie le daba importancia, hoy se habla del primer caso de un expresidente procesado en toda la historia de los últimos 20 años por corrupción. Probablemente las cosas no van tan rápido como quisiéramos, pero hay factores que se tienen que unir como la voluntad política, la presión de la sociedad civil como elementos indispensables y valorar si una CICISV coadyuvaría a mejora la institucionalidad y por cuánto tiempo, porque en algún momento se va a tener que ir, así como no generar dependencia de la organización.