Nayib Bukele toma posesión como presidente de El Salvador

Por Redacción | 01 de junio de 2019

El nuevo mandatario, Nayib Bukele, inició su gestión al frente del Ejecutivo asumiendo el reto de “sacar adelante el país", representando a toda la población y expresando estar convencido de tomar las decisiones importantes que se requieran para mejorar el desarrollo social y económico.

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Bukele
Presidente de la República, Nayib Bukele, en acto de toma de posesión. (Foto: CAPRES

En su primer mensaje enfatizó que la unión de los diversos actores sociales será importante en esta nueva etapa del país. “No vamos a poder salir adelante si no nos unimos y cada uno asume su responsabilidad para transformar los problemas sociales que enfrenta el país", señaló el mandatario en su discurso de toma de posesión.

Bukele aspiró a que el país renueve su dinamismo y pujanza económica a nivel centroamericano, como en algún momento del pasado, pero advirtió que sólo “el poder que está en cada uno de nosotros y con un gobierno del pueblo y para el pueblo” se alcanzarán esos objetivos.

Invitó a que así como “le ha pedido a los funcionarios que hoy asumen las riendas de la nación pongan todo su conocimiento, sus capacidades y su amor al servicio del pueblo salvadoreño, cada uno de los salvadoreños trabaje para sentirse orgullo de su país”.

"Que no se nos olvide esto: Pasaremos un período en el que tengamos que arrancar desde la raíz estos grandes pecados sociales. Pasaremos grandes pruebas, como cuando se enferma el hijo más pequeño de una familia, y así sucederá en estos cinco años, nos tocará sufrir un poco de dolor, tocará tomar medicinas amargas, tocará invertir recursos, pero tomaremos decisiones valientes”, afirmó el presidente.

También dejó entrever cuáles serían los tres ejes de trabajo que guiarán al nuevo gobierno: inversión en el futuro, inversión pública e inversión en el rescate del talento salvadoreño.

En este sentido, destacó que el esfuerzo por transformar las problemáticas que urgen en el país empezará por una mayor inversión en la niñez, especialmente en el área de salud y educación, así como en megaproyectos que dejen un legado imborrable en la historia del país.

Sostuvo que para dejar atrás los errores del pasado “tendremos que pagar un precio: el precio de la justicia, del trabajo, de la paz y la reconciliación. El precio de mirar al futuro sabiendo que lo que viene es más grande pero que debemos conquistarlo juntos".

Finalmente precisó que será “el presidente con el que podrán no estar de acuerdo todo el tiempo, pero seré el presidente que perseguirá al corrupto y que tendrá como horizonte el bienestar de todos. Esta es la más alta responsabilidad de mi vida: Ser su presidente”.

“Los lados se acabaron, vamos a empujar todos para adelante”, concluyó el nuevo gobernante.