Presidente Sánchez Cerén devela escultura de Monseñor Romero en plaza de Roma

Por Secretaría de Comunicaciones | 13 de octubre de 2018

Durante el acto se rindió homenaje al mártir de El Salvador, que mañana será elevado a los altares.

Compartir
Pdte sc develaci%c3%b3n escultura monse%c3%b1or romero
El presidente Salvador Sánchez Cerén, junto a la la alcaldesa de Roma, Virginia Raggi. (Foto: Secretaría de Comunicaciones)

El Presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, participó este sábado, junto a la Primera Dama, Margarita Villalta de Sánchez, en un acto en el que las  autoridades de la ciudad de Roma (Italia) rindieron homenaje a Monseñor Óscar Arnulfo Romero, develando una escultura del mártir salvadoreño que mañana será proclamado santo de la Iglesia católica.

La ceremonia se realizó en el Giardino “El Salvador” (Jardín El Salvador), en la capital italiana, y en la misma participaron también la alcaldesa de Roma, Virginia Raggi, representantes de la Iglesia católica en El Salvador –encabezados por el cardenal Gregorio Rosa Chávez (quien realizó la bendición del monumento)– el ex nuncio apostólico en El Salvador, Léon Kalenga, la delgación oficial salvadoreña y representantes del cuerpo diplomático-.

Asimismo estuvieron presentes familiares de Monseñor Romero, los embajadores de El Salvador en la capital italiana, Sandra Alas, y ante la Ciudad del Vaticano, Manuel López, y peregrinos salvadoreños y de diversas partes del mundo que han acudido a Roma para presenciar la canonización.

“La develación de esta escultura en homenaje a San Romero tiene un profundo significado para nuestro pueblo, orgullosos del legado evangélico y humanista de nuestro obispo mártir”, aseguró el Presidente Sánchez Cerén durante el acto, al tiempo que agradeció a las autoridades romanas su colaboración en este proyecto.

“Además de su significado religioso, esta escultura es una muestra de las excelentes relaciones entre El Salvador e Italia, es expresión también de los nexos de mi país con el Vaticano, iniciados hace 96 años y fortalecidos por el especial sensibilidad del Papa Francisco, su compromiso con los más necesitados y su gesto de amor hacia la obra y predica de nuestro obispo mártir”, sostuvo el dignatario.

“El compromiso de Monseñor Romero con el pleno respeto de los derechos humanos de los más vulnerables guía las acciones de mi gobierno y de la sociedad salvadoreña, empeñados en avanzar por el camino del desarrollo social y económico  en beneficio de toda la población”, añadió.

La escultura es una obra del artista salvadoreño Guillermo Perdomo y la misma fue instalada gracias al proyecto “Yo quiero a Monseñor Romero en Roma”, iniciativa impulsada por la Fundación Monseñor Romero y en la que participaron las autoridades del gobierno salvadoreño y de la comuna romana.

“Monseñor Romero, para retomar las palabras pronunciadas por el Papa Francisco, supo construir la paz con la fuerza del amor y fue testimonio de la fe a través de la dedicación que demostró en su vida, hasta su final”, aseguró la alcaldesa de la capital italiana.

La funcionaria señaló que esta escultura recordará a los habitantes de la ciudad y al mundo entero “lo mucho que hizo Monseñor Romero por su gente”. “Se convirtió en la guía del pueblo, defendió a su pueblo y lo protegió, y sobre todo nunca faltó su atención, su cuidado, su cercanía a las necesidades de los más pobres, los más vulnerables, los marginados”, dijo.

“Que el martirio de Monseñor Romero sirva como una luz para afirmar en el mundo entero la justicia social y sobre todo el respeto de los derechos”, añadió la alcaldesa.

Por su parte, Ana Elizabeth Romero, sobrina de Monseñor Romero, agradeció en nombre de la familia del obispo mártir y del pueblo salvadoreño este homenaje.

“Es una inmensa alegría saber que la imagen de San Romero quedará en estos jardines que llevará el nombre de nuestro país, El Salvador. Ello permitirá a las nuevas generaciones de diferentes nacionalidades conocer su legado, cuyo contenido es profundo humanitariamente”, aseguró.

“Romero en la iglesia y Romero en la calle; Romero con los niños en este jardín: qué bella metáfora de lo que él soñó, un país donde los niños puedan jugar felices sin angustia, con esperanzan en el futuro. Romero está vivo”, expresó el cardenal salvadoreño Gregorio Rosa Chávez, quien bendijo la escultura develada.